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lo septimo...

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lo septimo...

Mensaje por Invitado el Jue Mar 19, 2009 1:46 pm

Humor y estrés
Como decíamos antes, la risa tiene importante efectos benéficos sobre nuestro organismo, efectos que se sienten en diversas formas en las que este trabaja. Hicimos, entonces, un repaso de cuales son estos efectos, con una breve explicación de los motivos de los mismos. Trabajamos, también, un poco sobre los mecanismos del humor y como trabaja sobre el ser humano, de porque reímos y como lo hacemos. Esto es interesante y debería ser revisado si aun no lo han leído.
El estrés
Ahora bien, cuando hicimos nuestra lista, hay un factor en particular que lo marcamos varias veces, pero sobre el que no trabajamos, que dejamos para ser explicado más adelante. Este factor fue la importancia que tiene la risa como la principal arma para combatir el estrés. Lo que dijimos al pasar, es que la risa reduce lo que se denomina “las hormonas del estrés”, esto es, aquellas hormonas cuya aparición o cuyo aumento en su ritmo de influencia en el organismo se ve relacionada directamente con un alto nivel de estrés.
Efectos
¿Cuáles son los efectos que tienen, en nuestro organismo, estas hormonas de las que estamos hablando? ¿Y cuales son, por otro lado, los efectos de la risa sobre la misma?
Los resultados de los estudios más recientes demuestran sin lugar a ninguna duda, que en aquellos grupos de estudio de persona con niveles altos de estrés que eran sometidos a una terapia de humor, los efectos del estrés sobre su organismo se veían reducido. La risa actúa reduciendo, al menos, cuatro de las hormonas neuroendócrinas que normalmente están asociadas con el estrés en los seres humanos.
Estas hormonas neuroendócrinas tienen varios efectos nocivos sobre la forma en que trabaja nuestro cuerpo. Principalmente, sus efectos más poderosos se sienten en la constricción de los vasos sanguíneos y en una reducción en las capacidades del sistema inmunológico. Esto es diametralmente opuesto a los efectos que se asocian con la risa (y que ya hemos visto), por lo que podemos darnos cuenta de que no hay dudas respecto a la risa y su relación con el estrés, o falta de él.
Un par de ejemplos:
Los niveles de epinofrina fueron siempre más bajos en aquel grupo que fue expuesto al humor, aun desde antes de la exposición propiamente dicha.
Otra hormona que vio muy reducida su actividad, y esto es aún más interesante, fue la dopamina. ¿Con que se asocia a la dopamina? Bien, principalmente con las reacciones de huir o de luchar. O sea, es una hormona cuyos picos de actividad se producen cuando hay algún tipo de riesgo para el organismo, cuando se producen momentos de alta tensión. Y también es asociada con una suba en la presión arterial, la cual permite un mejor nivel de reacción frente a estos peligros, pero que de mantenerse continuamente es peligrosa para la salud.
Estudios muy cuidadosos ya han demostrado sin lugar a dudas que la risa reduce los niveles de suero cortisol, aumenta los linfocitos T activos, incrementa el numero y la actividad de las células defensivas naturales. O sea, estimula el sistema inmunológico.
Como decíamos antes, estos estudios demuestran la reducción en el suero cortisol. Bien, ¿qué significa esto? Vayamos un poco antes en el proceso, para entenderlo mejor.
La glándula adrenal suelta corticoides (que se convierten en cortisol en el torrente sanguíneo). Esto tiene un efecto negativo sobre el sistema inmunológico, tiende a suprimirlo. La risa reduce los niveles de suero cortisol, mejorando el funcionamiento del sistema inmunológico.
Controlando el estrés
Todos aquellos que alguna vez hemos estado estresados sabemos que no es, de ninguna forma, un experiencia agradable. La sensación de que llevamos el mundo en nuestros hombros es agobiante, y el estado de nuestro organismo se vuelve un caos. Nada parece estar bien, ni a nivel físico ni, mucho menos, a nivel mental y espiritual. Obviamente, lo que más deseamos es salir de este estado, pero es por lo menos difícil, considerando que todo lo que hacemos parece empeorarlo. El trabajo es una parte importante de los motivos por los que estamos estresados, las ocupaciones diarias solo agregan más motivos para que nos sintamos mal; y todo lo que nos llevo a esa situación, en el nivel emocional, va pasando muy lentamente. Necesitamos algo para sentirnos mejor en el momento, alguna forma de combatir la ansiedad rápidamente, necesitamos encontrar un camino para ser capaces de controlar el estrés.
El humor es el más importante reductor de estrés. Desconectarnos de lo que nos pasa es el camino a seguir, y por más que la inactividad o el descanso son formas validas, lo cierto es que esto solo no alcanza. O alcanza, pero puede verse potenciado con un poco de humor. Este, y esto esta clínicamente comprobado, es efectivo en el combate del estrés, aun cuando no están del todo claras los motivos por los que es así.
En este caso, por humor no nos referimos a una terapia organizada, con mecanismos preparados y una forma determinada de realización. En este caso, estamos hablando simplemente de reírnos todo lo que nos sea posible. Es tan simple como ver algún programa de televisión que nos guste (una comedia o un programa de humor, obviamente, no un drama o una telenovela), leer algún buen libro gracioso, charlar con nuestros amigos (¿cuánto nos reímos cuando salimos con ellos, hablando de todo y de nada? Tratemos, por supuesto, de organizar una salido con aquellos que más gracias nos causan) o, si es necesario, forcémonos a reír. Obliguémonos. Esto también es efectivo, aunque parezca raro. No necesita ser una risa natural para que ayude a reducir nuestra presión arterial, a relajar los músculos tensos, a aumentar la toma de oxigeno y a reducir los efectos del estrés en nuestro estado físico y mental.
El humor es el mejor reductor del estrés y un gran antídoto para las decepciones. Es el único arma conocida. Su efectividad la podemos comprobar en carne propia. Es tan simple como seguir estos consejos y sentiremos inmediatamente como el estrés se empieza a derretir, como desaparece velozmente, como nos sentimos, inmediatamente, mejor. Uno de los motivos para esto, claramente, es que el sentido del humor nos permite restarle importancia a los problemas que tenemos, a enfocarlos desde un nuevo punto de vista. El estrés, en gran parte, es causado por todo lo malo o preocupante que nos sucede en la vida. Si podemos verlo de otra forma, podemos lograr que no nos afecte.
Las emociones y los estados de animo afectan directamente a nuestro organismo. Cuando son negativos, generan estrés. Y, en un circulo vicioso, el estrés genera estados negativos. Esto se rompe con la risa, la cual genera cambios neuroquímicos en nuestro cuerpo.
Como lo vemos
Partiendo de lo que estabamos diciendo en el punto anterior, hay algo que debemos meternos en la cabeza: la interpretación de estrés no depende solo del estrés en si mismo.
¿Qué queremos decir con esto? Simplemente que la separación entre lo que es estresante y aquello que no lo es depende mucho de nosotros mismos que de los eventos propiamente dichos. O sea, no es que un hecho negativo es en si mismo estresante, sino que nosotros le damos esa categoría cuando lo interpretamos de una forma particular. Si, por otro lado, somos capaces de percibirlo de una forma positiva, el estrés que nos pueda generar va a ser mucho menor, o a no existir, directamente. Como sucede con muchísimas otras cosas en la vida, el significado de lo que nos sucede no pasa tanto por los sucesos propiamente dichos, sino por lo que nosotros mismos tomamos de ellos.
El problema que podemos tener ante una situación no es la situación propiamente dicha, sino que es la forma en que reaccionamos frente a ellos. Si respondemos como su es una amenaza, nuestro cuerpo reacciona de una forma acorde. Si no reímos de lo que sucede, como algo positivo.
El humor nos da una perspectiva diferente en nuestros problemas. Si nosotros podemos tomarnos con ligereza la situación, esta ya no es una amenaza para nuestra integridad física o mental. Ya dejamos de lado los posibles efectos negativos y nos concentramos en lo que podamos tomar de lo que sucede y que es bueno para nosotros. Con tal actitud de separación, sentimos un sentimiento claro de auto-protección y control del ambiente en que realizamos nuestras actividades.
Básicamente, la realidad demuestra que, como muchos humoristas parecen pensar, si uno puede reírse de algo, puede superarlo. No hay un arma más poderosa para superar una incapacidad que la risa. Nos da la habilidad de sacarle esa seriedad que las situaciones limites tienen, que hace que las temamos. No puedo temerle a la muerte si me la paso haciendo chistes sobre ella, si no la respeto en lo más mínimo. El humor da conocimiento, y el miedo proviene, principalmente, del desconocimiento.
¿Cómo hacerlo?
Finalmente, es cierto que hay que admitir que muchas veces es difícil forzar una risa en una situación tensa. O, por lo menos, esa es la sensación general. Pero muchas veces, cuando estamos nerviosos, lo que parece escapársenos continuamente son risas. Risas que tratamos de evitar, ya que, seguramente, no es el momento más adecuado para dar rienda suelta a nuestro sentido del humor. Hasta en los funerales es posible que se nos ocurran chistes o comentarios humorísticos, que no decimos por respeto.
Curiosamente (o no tanto, en realidad, si lo pensamos. Hay un motivo para que esas risitas nerviosas se nos escapen) es en estas situaciones tensas cuando más necesitamos de la risa.
¿Cómo hacemos, entonces, para reírnos en aquellas situaciones tensas en que nada parece ser capaz de sacarnos siquiera una sonrisa?
El truco más sencillo y al que podemos recurrir con mayor facilidad es exagerar las cosas hasta el extremo, llevarlas a una proporción totalmente ridícula, imposible, fuera de toda lógica. En algún momento, cuando las cosas lleguen a niveles de absurdo total, empezaremos a, al menos, sonreír. Esto nos calmara. Es más, es probable que luego no podamos detenernos, especialmente si nos fijamos en cuan absurdo era, en definitiva, lo preocupados que estabamos antes.
Otro buen truco es fijarnos en los detalles absurdos que suelen encontrarse en casi cualquier situación. Una frase dicha por alguien, una parte de lo sucedido, cualquier cosa. Esto, cuando es puesto frente al plano de fondo que es la seriedad de lo que esta pasando, se vera resaltado y seguramente no podremos evitar estallar en carcajadas. Esto es especialmente efectivo si estamos con amigos, o con alguien que pueda seguir nuestra línea de pensamiento y agregar más detalles absurdos a lo que ya tenemos.
Con esta nueva perspectiva de lo que nos esta pasando, seguramente seremos capaces de calmarnos.
Todo esto apunta a una sola verdad: el humor es la mejor forma de controlar nuestro estrés.

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Re: lo septimo...

Mensaje por Invitado el Jue Abr 30, 2009 6:31 pm

un articulo muy interesnate

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